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Los proyectos web de Kigo parten de US$1,500. Revisa qué estás contratando, desde diseño y desarrollo hasta contenido, entrega y gastos recurrentes.

Ilustración de grabado japonés de unas manos acomodando tres diseños web junto a un ábaco

En Kigo, los proyectos web parten de US$1,500. Ese es el presupuesto mínimo de un proyecto. El precio final depende de lo que vamos a diseñar, construir y preparar para el lanzamiento, con el alcance acordado antes de comenzar.

Para tener una primera cifra, prueba nuestra calculadora de costo web. Estima un sitio funcionando en tu propio dominio; después podemos revisar los detalles que cambian la cotización final.

Si estás contratando a alguien para la página de tu negocio, el siguiente paso es entender qué cubre su precio. Quizás necesitas que un diseñador prepare las pantallas para tu programador. O quizás buscas un equipo que te ayude a organizar tus servicios, construir el sitio y publicarlo.

Son cantidades de trabajo diferentes. Así ordenaría yo las opciones para armar un presupuesto que puedas usar.

Cuánto cuesta contratar a un diseñador web

Empieza por preguntar qué vas a recibir al terminar el proyecto. El término “diseño web” puede incluir varios tipos de trabajo:

Lo que contratasQué conviene aclarar
Diseñar las páginasSi recibes archivos de diseño, un prototipo o una página funcionando
Configurar un sitio con una plantilla existenteQuién entrega el contenido, cuánto puede cambiar la plantilla y qué funciones incluye
Diseñar y desarrollar el sitio de una empresaQuién se encarga de la estructura, el contenido, el desarrollo, las pruebas y la publicación

Un diseñador que entrega las pantallas puede ser justo lo que necesitas si ya tienes un programador. Si necesitas el sitio completo, asegúrate de que alguien se hará responsable de convertir esas pantallas en páginas que funcionen.

Nuestro servicio de diseño y desarrollo web cubre planeación, estructura, diseño visual, desarrollo y publicación. Definiremos contigo las páginas y funciones de tu proyecto. El presupuesto inicial de US$1,500 no establece un paquete fijo de entregables.

Decide qué debe hacer la primera versión

Imagina que estás abriendo una consultoría. Una persona que entra al sitio necesita entender tu especialidad, ver experiencia relevante y pedir una conversación. Eso ya te da un punto de partida para organizar las páginas.

Escribe las preguntas que haría un posible cliente. ¿Con qué lo ayudas? ¿Para quién es el servicio? ¿Qué pasa después de contactarte? Luego decide qué páginas responderán esas preguntas.

Un calendario de citas agrega otra decisión: ¿quieres que la persona reserve directamente o que tu equipo revise primero la solicitud? La respuesta cambia tanto la página como el trabajo que ocurre después.

También separaría lo necesario para el lanzamiento de lo que te gustaría agregar más adelante. Una biblioteca de recursos puede crecer con el tiempo. Una explicación clara del servicio y una forma de contactarte deben estar en la primera versión.

Encuentra el trabajo que queda fuera del diseño de las pantallas

Textos e imágenes

Un texto terminado le da al diseñador contenido concreto para organizar. Si estás empezando con notas, alguien tiene que convertirlas en descripciones de servicios, títulos y siguientes pasos útiles.

Acuerden quién escribe y quién aprueba los textos. Hagan lo mismo con las fotografías, las ilustraciones y las licencias necesarias para usarlas. Pregunta si esas tareas están incluidas en el precio del proyecto o se cotizan por separado.

Para un sitio en español e inglés, contempla la traducción y la revisión de ambas versiones. La navegación, los botones y los mensajes de confirmación también necesitan atención. Decidan si los dos idiomas tendrán las mismas páginas desde el lanzamiento.

Funciones y edición

Haz una lista de las acciones que los visitantes podrán completar: enviar una consulta, reservar una cita, comprar algo o entrar a una cuenta. Explica qué necesita hacer tu equipo después de cada una.

Describe también qué actualizarás por tu cuenta. Cambiar un teléfono, agregar un caso de estudio y crear una página con otra estructura requieren opciones de edición diferentes. Pide que te muestren cómo harás esas tareas antes de elegir un sistema.

Pruebas y entrega

Incluye tiempo para revisar el sitio terminado en celulares y computadoras, seguir sus enlaces y enviar consultas de prueba. Acuerden quién corrige los problemas que aparezcan durante esa revisión.

Al recibir el sitio, deberías saber qué cuentas controlas, dónde está alojado y cómo pedir ayuda. Solicita los accesos y las instrucciones necesarias para hacer las actualizaciones que acordaron.

Cómo se ve esto en un proyecto real

Para Grupo Domo, construimos un sitio bilingüe con páginas dedicadas a sus servicios aduanales y a las industrias que atiende. Una cotización guiada ayuda a los visitantes a describir su envío, y el sitio incluye un administrador de contenido bilingüe.

Ese alcance reúne varios trabajos: explicar los servicios, organizar la información para distintos clientes, diseñar la cotización y construir las páginas en dos idiomas.

Cuando revises un portafolio, busca esos detalles. Abre una página de servicio en tu celular y prueba la navegación. Pregunta qué partes hizo el proveedor y si tu proyecto necesita algo parecido. Eso te ayuda más a evaluar su trabajo que una captura de la página de inicio.

Compara las formas de cobrar

Pregunta si la propuesta usa un precio fijo por proyecto, una tarifa por hora o un pago recurrente.

Con un precio fijo, revisa los entregables acordados y cómo se aprueban las adiciones. Si el trabajo se cobra por hora, pide una estimación, avances y un límite de gasto que requiera tu autorización para superarlo. En un acuerdo recurrente, entiende qué trabajo incluye, quién controla las cuentas y qué pasa si lo cancelas.

Después revisa las etapas de pago, la moneda, los impuestos y los cargos de otros proveedores. Compara el total del trabajo que necesitas, incluyendo las tareas que tu equipo tendría que contratar por separado.

Si estás comparando propuestas para una empresa en México, la guía de costos de una página web en México explica con más detalle las monedas, las condiciones de pago y las renovaciones.

Planea el primer año

Tu presupuesto debería contemplar el precio del proyecto, los costos de contenido o imágenes que se cobren por separado y los servicios que mantendrán funcionando la página.

Esos gastos recurrentes pueden incluir dominio, alojamiento, suscripciones de software y mantenimiento. Pregunta cuáles factura la agencia y cuáles pagarás directamente. Separa el trabajo que se paga una vez de los cargos mensuales o anuales para ver qué continúa después del lanzamiento.

Si vas a reemplazar un sitio existente, la guía de costos de un rediseño web explica el trabajo adicional. También puedes revisar el ejemplo de calendario de rediseño para ver cómo se acomodan el contenido, las aprobaciones y las pruebas.

Trae una descripción breve

Cuéntanos qué ofrece tu empresa, para quién es el sitio y qué deberían poder hacer sus visitantes. Incluye el contenido que ya tienes, tu presupuesto disponible y una fecha objetivo en el formulario de proyectos web.

Con eso podemos empezar a definir un alcance adecuado para tu negocio.